Política Economía
Sociedad y Cultura



COLABORADORES
PERMANENTES




Coordinador
Federíco Martínez



Colaboradores

Mariana Bulanti
Julio Cardozo
 Juan Pedro Ciganda
Pedro Cribari
Victoria Cribari
Álvaro Colotta
Rodolfo Demarco
Alma Espino
Juan Faroppa
Marcelo Fernández Pavlovich
Nicolás Grab
Romeo Grompone
Rafael Guarga
Jorge Larrobla
Jorge Lorenzo
Miguel Muyala
Alberto Nieto
Walter Olazabal
Fernando Olivari
Milagro Pau
Gonzalo Pereira
Ricardo Piñeyrúa
Juan Rosá
Cuque Sclavo
Jaime Secco
Elder Silva
Hector Manuel Vidal
Julio Vidal
Antonia Yañez
Año I Nro. 1. 24 de setiembre de 2008

dibujoparte

PRESENTACIÓN


El Uruguay del siglo veintiuno solo podrá imaginarse entendiendo algo de este confuso mundo de la información en tiempo real, el petróleo en vías de extinción y más caro de la historia, la era de los estados nacionales en retroceso ante el imperio de los mercados, la medicina milagrosa e inimaginable hace unas décadas y el África con el porcentaje más alto de infectados con HIV, la mirada cuidadosa o ambiciosa sobre las reservas de agua, los brotes de xenofobia y las normas excluyentes de la gente a lo largo y ancho del mundo desarrollado.

Mas habrá alguna mínima posibilidad de imaginarse ese futuro incierto, desafiante, paralizante en el temor o incentivo para nuevas aventuras profundamente humanas, si le sabemos echar una mirada crítica, desprejuiciada, rigurosa a nuestro pasado y en especial al último medio siglo de esta “aldea celeste” inserta en el mundo.

La suma de una mirada atenta al mundo y la comprensión de nuestro “de donde venimos”, son las premisas inexcusables para aportar a una muy difícil tarea nacional:

1.  Encarar las inseguridades ciudadanas de hoy, los dolores de este tiempo, la  afirmación de logros en construcción, el impulso a los optimismos razonables, la atención efectiva a los más desprotegidos, mantener y mejorar los niveles de empleo y de crecimiento económico, intentar la mejor integración a la región y al mundo.

2.  Asumir plenamente nuestras fragilidades que devienen de nuestra dependencia de los precios internacionales de los productos alimenticios y materias primas de nuestras exportaciones, del menguado valor agregado de dichos productos y de las graves debilidades en el plano energético, entre otros elementos.

Creemos:

  • Que la edificación de buenas cosas para la convivencia de nuestra gente supone esfuerzos con mucho sudor,  imaginación,  cabezas abiertas, y seriedad que no excluye sino que convoca la alegría de estar aportando al debate democrático, a la construcción colectiva, a la revitalización del verbo de la solidaridad.


  • Que revertir las mencionadas fragilidades requiere esfuerzos  de creatividad, de innovación, de investigación en que los aportes académicos son obviamente insustituibles.


  • Que los bienes culturales no son adornos ni reflejos de la sociedad, sino energías críticas y transformadoras que pueden aportar a las mejores causas de ella.


  • Que el papel de las diversas fuerzas sociales y sus organizaciones pueden y deberían ir siempre más allá de la defensa de sus legítimos intereses sectoriales.


  • Que debemos mirar sin temores las debilidades nacionales que no tienen procedencia económica ni atañen a nuestra pequeñez material en el globo terráqueo, sino a nuestras limitaciones para materializar el más difícil de los cambios: el de nuestras cabezas.


  • Que en el terreno político será imprescindible la audacia para construir políticas de Estado, de cimientos sólidos y largo aliento.


  • Que en ese mismo terreno sería mejor que las ideas se valoraran más por su contenido y menos por su origen.

Desde esas pautas orientadoras muy generales, nos proponemos contribuir a la reflexión, a la crítica, a la edificación, desde esta publicación virtual.